Detrás de escena

La poesía, una aliada para la belleza y la resistencia desde el escenario

Instalaciones dramáticas para una poesía es una propuesta diferente que se presenta en la sala Ítaca, donde la poesía es protagonista fusionado con lo plástico y lo teatral.

Texto: Maxi Curcio. Fotos: Camila Pérsico y Juanfo Vidales

Una instalación a modo de escenografía nos da la bienvenida cada sábado a las 20.30 en el Complejo Teatral Ítaca. En Instalaciones dramáticas para una poesía, Sol Pavéz se vale de una mixtura de disciplinas para concebir una suerte de cadáver exquisito con poetas argentinos de todos los tiempos. Un cortometraje de Homero Expósito, Vete de Mi, sirvió como inspiración a la dramaturga y directora para una obra que prefiere la pluralidad de voces. El amor y las distintas posibilidades que tenemos para vincularnos, así como la muerte, la otredad y las injusticias, atraviesan el sentido de una serie de versos que nos interpelan, leídos e interpretados por sus cuatro brillantes actrices: Natalia Casielles, Mariángeles Bonello, Micaela Cortina y María Vives. El elenco y su directora conversaron acerca esta singular apuesta del teatro independiente, actualmente en su segunda temporada, que aborda textos de Diana Bellessi, Alejandro Berón, Celeste Diéguez, Oliverio Girondo, César González, Sol Pavéz, Néstor Perlongher, Alejandra Pizarnik, Susy Shock, Juano Villafañe, Verónica Viola Fisher y Laura Wittner.

-¿Cómo nace este proyecto que mixtura lo poético, lo plástico y lo teatral?
Sol Pavés: A partir del armado del cadáver exquisito, con la fragmentación de poemas, surgió el modo de instalación como posibilidad necesaria de contención y expansión de la textualidad; en la mayoría de mis obras las puestas están más cercanas a una instalación que a lo escenográfico. Trasladar la poesía al espacio teatral se convirtió en un procedimiento de investigación para amalgamar las distintas formas de expresión. Fue un proceso creativo en donde se fueron fusionando las tres disciplinas y concluyeron en este espectáculo.

-¿Cómo fue el proceso de selección de las actrices?
Sol: Tanto Natalia Casielles, como Mariángeles Bonello, Micaela Cortina y María Vives, tienen la mixtura entre sensibilidad y potencia que la obra necesita, la capacidad y entrenamiento para trabajar con objetos y una textualidad por fuera de los modos convencionales, pero con gran hondura. Cuentan con un enorme arco expresivo y ductilidad para cambiar de estados de un momento a otro; es decir que tienen como actrices las herramientas necesarias para abordar la propuesta.

-¿En qué criterios te basaste para incorporar las poesías y autores que forman parte de este proyecto?
Sol: En poetas y poemas que siempre me interpelan, en visibilizar a nuevos autores, e intentar armar una suerte de cartografía de poesía argentina de todos los tiempos y poder encontrar una poética propia de la obra a través de las fragmentaciones, a pesar de tener diferentes líricas. A su vez, trabajé sobre tópicos puntuales como la infancia, el amor, la muerte, la otredad y las injusticias.

-Contanos cómo fue la experiencia de formar parte del XII Festival latinoamericano «Agosto Poético», en el Centro Cultural de la Cooperación, durante el pasado año.
Sol: Fue una experiencia muy interesante, ya que se acercó mucha gente de la poesía al teatro y del teatro a la poesía. Cuando me convocaron propuse un trabajo distinto a la lectura de poemas, fue aceptado y ahí comenzó la experiencia.

-¿Qué temáticas abordan los poemas elegidos?
Natalía Casielles: La obra aborda diversas temáticas, algunas más reconocibles que otras ya que la poesía siempre mantiene una zona de misterio, donde el lenguaje se sabe potente en ese cruce entre lo clasificable y lo que no. Es interesante como Sol Pavéz puede distinguir bloques de temáticas entre la plasticidad y generar una trama diferente a la que se suele ver en teatro. Temas como el deber ser y el querer ser, revolución de pensamientos, percepción del amor, la muerte y el después, la lucha colectiva, reivindicaciones sociales o la memoria de un pueblo, son algunos de los tópicos que rondan la instalación.

-¿Por qué es necesaria la poesía en nuestras vidas?
Mariángeles Bonello: Yo creo que la poesía nos hace entrar en otro espacio- tiempo, es como si pudiésemos sumergirnos por un rato en algo mucho más primitivo, tocar otras fibras. Al salir del universo de lo concreto, mediante la metáfora, se pueden alcanzar otras representaciones visuales, olfativas, auditivas; nos hace expandir los sentidos. En general, el cuerpo está lleno de barreras porque ponernos en contacto con nuestra sensibilidad nos moviliza. La poesía es movimiento, lo hace sin pedir permiso. Un poco como el amor. Me gusta pensar en la poesía desde la rebeldía.

-¿Cuál es ‘la otra belleza’?
Micaela Cortina: Me da la sensación de que la otra belleza es el arte. Ese proceso de ‘trasladar’ lo que pasa, lo que nos pasa y eso es plasmado, buceado en otra dimensión. Por ende, siento que esa ‘otra belleza’ es lo que hacemos en la obra y la obra misma. Pienso que la otra belleza es eso otro que empieza a ser, una vez que uno lo traduce. La transformación, el acto creador. Puedo sumar que la otra belleza puede llegar a tener que ver con la muerte, como un otro espacio bello que a todos nos espera. Y, por supuesto, la poesía…la poesía es la otra belleza. ¡Desde ya!

-¿Qué experiencia vivirán aquellos que se acerquen a disfrutar de esta fusión entre poesía, teatro y despliegue visual?
María Vives: Siento que es un viaje a través de la imaginación, un espacio donde el tiempo se detiene y solo queda el presente, intenso y palpitante, creando un mundo de belleza y emoción. La obra se va descubriendo llena de melodías, colores y texturas convirtiéndose en un viaje interior.

-¿Cuáles son las expectativas que tienen con la obra para su segunda temporada en el circuito independiente?
Sol: Que continúe generándose un ritual poético con el público que propone habitar otros modos posibles dentro y fuera de escena. Y compartirlo con todos los que sea posible.
Natalia: La expectativa siempre es compartir el trabajo artesanal teatral con los demás, que el público venga y viva una experiencia que le permita acercarse a la poesía argentina de diferentes autores y autoras, diferentes tiempos con una dramaturgia y dirección plagada de sentidos y formas desde la puesta, música, actuaciones. Necesitamos más poesía para una vida que propone demasiada literalidad.
María: Espero que tenga la llegada que merece, para que más personas puedan acercarse a este lenguaje poético tan enriquecedor.
Mariángeles: Que llegue a más personas, creemos en lo que estamos haciendo y queremos que eso se expanda y se contagie. Considero que el teatro independiente es una forma de resistencia, por lo que espero que mucha gente se suba a nuestro colectivo y funcionemos como trinchera al malestar actual.
Micaela: Tenemos muchas expectativas para con esta segunda temporada y estamos trabajando mucho, todo el equipo, para visibilizar, aún más, este proyecto. Queremos llegar a más público, diverso público de espectadores. Como elenco nos sentimos más sólido, en muchos sentidos, y eso nos genera muchas ganas de seguir procesando el material y profundizar nuestro trabajo, brindando así una obra que impacte y genere un cambio en quienes la espectan. Nos interesa seguir descubriendo las resonancias de quiénes vienen a ver esta puesta y como conectan con lo planteado.

-¿Qué reflexión les merece la situación que atraviesa nuestro sector cultural actualmente?
Natalia: La situación es de peligro. Estamos ante un gobierno nacional que atenta a nuestro desarrollo por varias razones: falta de apoyo, financiamiento, promoción, censura, pero, además, porque la vida económica y emocional se deteriora y las personas cada vez tienen menos acceso a los espacios. Estamos viviendo una batalla cultural donde nuestro oficio, como el de muchos, es denigrado. Pero acá estamos diciendo poesías, construyendo un territorio hecho de lenguaje, en donde tal vez nunca nos ganen porque ‘ellos’ no lo entienden.
María: Honestamente, me llena de preocupación. La hostilidad y la falta de valoración hacia estos espacios son un llamado a la reflexión. Creo firmemente en la necesidad de sostener y construir espacios de creación colectivos, respetuosos y empáticos. Fomentar la conexión entre las personas en épocas de tanto desapego e individualismo es imperioso, necesitamos más que nunca crear entornos que permitan florecer la creatividad y la diversidad.
Sol: Creo que son tiempos de resistencia, que el teatro atraviesa todas las épocas y cambios de paradigma y que por sobre todo pone en juego la otredad para que sea posible. En eso creo hay que instalarse hoy día para avanzar, ya que, desde lo cultural, es lo que se pone en jaque, ‘el otro’; y en el teatro, el otro, está.
Mariángeles: Pienso que en este momento la violencia simbólica es tan grande que satura la capacidad que tenemos para procesarla, terminamos por naturalizarla. Es lo que quieren. La cultura busca sacarte de ese adormecimiento. Me parece fundamental generar más espacios que nos inviten a generar lazo. Lo disruptivo hoy es la ternura.

Instalaciones dramáticas para una poesía tiene funciones los sábados a las 20.30 en Itaca, Humahuaca 4027.

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