Detrás de escena

Alma Buffay: «Deseamos que el público se lleve una sensación de renovación interna»

Este fin de semana estrenó «Sobre tus alas», una pieza escrita por la dramaturga colombiana Amaranta Osorio con la interpretación de Alma Buffay y la dirección de Florencia Yadid. Hablamos con su protagonista tras la función en el teatro Área 623.

Texto: Redacción Todo Teatro. Fotos: gentileza prensa.

Una mujer se ve obligada a regresar al país para vaciar la casa de su madre. Allí, las mariposas monarca que habitan el hogar vacío producen a su vez un proceso de metamorfosis. A través de un lenguaje que enlaza lo teatral y lo audiovisual, la obra de Amaranta Osorio sugiere una mirada sensible y poética sobre la ausencia, sobre las mujeres, sus relaciones y su destino. La protagonista despliega una serie de preguntas sobre su propia vida y en ese proceso, al igual que las mariposas, desencadenará una metamorfosis dejando atrás lo que ya no la define. «A partir de ese duelo, y al reencontrarse con la casa de su infancia, con los objetos que su madre dejó y con ese espacio cargado de ausencia, empieza a preguntarse quién es, quién dejó de ser. Ahí se activa una memoria que es personal pero también ancestral. Uno de los grandes temas es cómo se heredan los patrones: de comportamiento, de género, de relación con el deseo. Y cómo, especialmente en las mujeres, esa herencia puede significar una lucha, a veces silenciosa, por encontrar libertad dentro de estructuras que nos invisibilizan. También se habla de los roles dentro del matrimonio, del lugar que ocupa el hombre y el que se espera que ocupe la mujer, de la autoexigencia frente a figuras paternas idealizadas, del silencio como lenguaje dentro de muchas familias», analiza la actriz Alma Buffay.

La pieza pone el foco en los caminos del duelo, en el vínculo madre e hija y el viaje de redescubrimiento personal que la protagonista de esta historia emprende tras la ausencia de quien la trajo al mundo. La obra despliega un lenguaje que combina actuación y tecnología audiovisual para narrar una ausencia que dispara diversas preguntas personales en la protagonista y reflexiones acerca del rol de las mujeres en la sociedad. 

«En el plano teatral, el público se encuentra con una actriz que habita el espacio íntimo de la casa de su madre, rodeada de objetos, fotos y recuerdos que activan la memoria emocional del personaje. Es un espacio cargado de presencia, pero también de ausencia. El lenguaje audiovisual se despliega como un segundo plano de percepción. Aporta una dimensión poética, una fuga hacia otros espacios: los del recuerdo, la imaginación, el sueño. Esta fusión de lenguajes genera una experiencia inmersiva para el público. La propuesta busca envolver sensorialmente, invitando a entrar en el mundo interno de esta mujer que atraviesa una transformación profunda», explica Alma. «Uno de los grandes desafíos es que estoy sola en escena durante 50 minutos, sosteniendo la acción dramática. Eso implica habitar cada segundo con presencia, ritmo y verdad emocional. La actuación no puede ser lineal: el personaje de esta obra necesita transformarse, atravesar un viaje interno que convoque distintas texturas, pausas, quiebres y aperturas. Es una obra que toca una temática delicada, entonces también hay un trabajo emocional de entrar con mucho amor, con respeto, casi pidiendo permiso. La conexión con las emociones no puede forzarse; tiene que ser genuina, pero también cuidada. A nivel técnico, hay una coreografía compleja de objetos: manipulo elementos que tienen un peso simbólico profundo para el personaje (son objetos de su madre, de su infancia), así que cada gesto está cargado de memoria. Eso exige precisión, pero al mismo tiempo, libertad para que la escena respire y no se vuelva mecánica. Y, además, la obra incluye una propuesta audiovisual con la que dialogo en tiempo real. No es solo estar presente en su cuerpo y su emoción, sino también estar atenta a lo que sucede en la pantalla, escucharlo, integrarlo, responderle desde lo escénico. Sostener todo eso en simultáneo (cuerpo, emoción, técnica, transformación, vínculo con lo audiovisual) es un desafío hermoso y profundo».

Amaranta Osorio, autora de la obra, comentó en varias ocasiones que siempre había visto a su madre como una ama de casa, pero que ella también fue una artista increíble. Entonces comenzó a preguntarse por qué no pudo verla, por qué no se interesó más por ella, por qué su madre no celebró sus logros. Esta obra, entonces, es un homenaje a su madre, porque gracias a ella, incluso en su muerte, le enseñó que siempre podemos cambiar el recorrido y volar más lejos. «Esperamos que el público se emocione. Es una obra con mucho corazón, y lo más probable es que toque fibras personales. A través del tránsito íntimo del personaje, se abre un espacio para que cada espectador conecte con su propia historia. La transformación de la protagonista, tan silenciosa como radical, puede resonar con procesos propios de quienes miran. Y quizás, a través de esa identificación, emerja la posibilidad de mirar la propia vida con otros ojos: con más ternura, más libertad, más presencia. El deseo es que el público salga conmovido, sí, pero también un poco transformado. Que se lleve una sensación de renovación interna, como si algo se hubiera movido en lo hondo, recordándole qué es lo verdaderamente valioso», concluye Alma.

Sobre tus alas realizará funciones los domingos de julio y agosto a las 17 horas en Área 623, Pasco 623. Entradas disponibles por Alternativa Teatral. 

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