Detrás de escena

Perplejo: la aventura de sobrevivir en un mundo cada vez más desconcertante

La obra del autor alemán contemporáneo Marius Von Mayenburg muestra, con humor, a un grupo de personajes frente a modelos de pareja, familia, trabajo y medioambiente en plena crisis existencial. Las funciones son el Centro Cultural San Martín.

Texto: Sandra Commisso. Fotos: Prensa.

Los personajes de Perplejo van sorteando, como pueden, situaciones absurdas que involucran todas sus relaciones y cada detalle de su vida cotidiana. Ceci Cavallero, Pablo Cusenza, Guillermo Mariscal, Tona Passarelli, con la dirección de Cusenza y Mariscal, traen a escena esta obra del alemán Marius Von Mayenburg que fue un éxito en varios países de Europa. La trama muestra a cuatro personajes que van tratando de entender las transformaciones que suceden a su alrededor, impulsadas por fuerzas inexplicables y teñidas por un sentido del humor casi absurdo.

Así, Tona y Pablo regresan a casa tras unas vacaciones para descubrir que su hogar ya no es lo que era y además, sus amigos Guillermo y Cecilia reclaman ser los dueños legítimos de la casa. Ante la confusión y la sospecha de una realidad alterada, Tona y Pablo deciden abandonar la casa. Pero al regresar, se encuentran con un giro inesperado: se han transformado en el hijo y la niñera del matrimonio de Guillermo y Cecilia. Las escenas se suceden de manera frenética, alternando fiestas de disfraces patagónicas, discusiones familiares y un futuro distópico y apocalíptico. Las identidades, la realidad y lo imaginado o soñado se confunden y se superponen de manera impredecible para sorpresa del espectador que no tiene idea de lo que puede suceder al instante siguiente. Guillermo Marsical cuenta cómo se concretó el proyecto de traer Perplejo a la cartelera porteña.

-¿Cómo surgió la idea de poner en escena una obra del alemán Marius Von Mayenburg?
-Entré en contacto con la obra de Mayenburg durante mi formación en Francia. En Europa es un autor muy representado y se encuentran sus textos traducidos en diferentes idiomas. Yo lo había leído hace 10 años durante un seminario sobre el autor y me fascinó. Se lo acerqué a Pablo Cusenza, con quien ya habíamos trabajado en Los Tiempos Compuestos y le causó el mismo efecto. Es una obra que es muy divertida incluso de leer y nos propusimos llevarla al escenario. Decimos hacer una co-dirección y proponer el proyecto al Centro Cultural San Martín.

No es muy habitual tener autores europeos contemporáneos en la cartelera porteña. ¿Qué es lo más interesante de este autor?
-Es cierto que no se representan muchos autores contemporáneos extranjeros más allá del circuito comercial. Por lo que nos pareció una obra que podía tener su lugar en la escena porteña y el Cultural San Martín nos dio su apoyo. Creo que Mayenburg es un autor doblemente contemporáneo, no solo por el hecho de estar vivo y continuar escribiendo, sino por las temáticas que toca en sus obras, como la crisis del modelo de pareja, el mundo del trabajo, la inmigración, la familia, los extremismos. Perplejo es un buen ejemplo del estilo de Mayenburg. La obra es una vorágine de escenas donde se atraviesan todas estas temáticas hasta estallar en un vacío existencial. Todo esto lo hace con mucho humor. Sus personajes son patéticos y dan manotazos de ahogado para sobrevivir en un mundo que cambia demasiado rápido.

-¿Cómo fue el proceso de adaptación? ¿Cuál fue el mayor desafío para acercarlo al público local?
-La obra no sucede en ningún espacio o tiempo definido, por lo que no tuvimos grandes desafíos de adaptación. Y los temas que se tocan son actuales tanto para un público europeo como latinoamericano. Esto es algo que nos impulsó a llevar adelante este proyecto. No había que salvar grandes distancias, más allá de hacer algunos cambios en el vocabulario utilizado y modificar algunas referencias geográficas para acercar más la realidad de los personajes a un contexto argentino. Pero se trata verdaderamente de pequeñas modificaciones. Por ejemplo, una de las escenas representa una fiesta de disfraces donde el tema original es “Noches Nórdicas”, y los disfraces están inspirados en estereotipos del norte de Europa (vikingos, alces, esquiadores, volcanes). Nosotros decidimos cambiar eso por “Noches Patagónicas” y adaptar los vestuarios a ese concepto. Por el lado del texto, este está representado en su integridad con una traducción auspiciada por el Goethe Institute.

-La obra tiene muchas capas, tramas, subtramas y un juego complejo de personajes e identidades. ¿Cómo fue el trabajo para llevarlo al escenario?
-El texto no está dividido en escenas ni actos. Está escrito como una sola gran escena donde sucede todo. Para organizar el trabajo, hicimos una división propia a partir de las entradas y salidas de los diferentes personajes. Nos concentramos en entender cuáles eran las temáticas y los vínculos que tensaban los hilos de cada una de las situaciones. Perplejo es una obra que, como bien decís, tiene muchas capas. Siempre hay una primera, superficial, donde se juegan situaciones de la vida cotidiana: a una pareja le cortan la luz, una niñera llega demasiado tarde a la casa de sus patrones, una fiesta de disfraces termina con una crisis de pareja…pero debajo de cada historia, hay algo latente que vibra, que nos dice que todo puede cambiar de un momento a otro. El trabajo se concentró entonces en hacer carne ese peligro dormido. En encontrar el punto de perplejidad en los personajes cuando el mundo cambia de golpe y ellos quedan afuera del juego.

-Desde hace cuánto tiempo que existe la compañía Los tiempos.? ¿Cuál es el eje y el objetivo del grupo teatral que forman?
-Empezamos a trabajar juntos en 2020, con una primera obra que se llamó Los Tiempos Compuestos y Perplejo es nuestro segundo proyecto. Ambas obras tienen una cuestión con el tiempo y el espacio. Nos interesan mucho las estructuras, o mejor dicho, la arquitectura de los textos. No se trata solo de lo que se cuenta, pero de qué manera, con qué andamiaje, a qué velocidad. Son todos elementos que nos interesa explorar. Buscamos experiencias vertiginosas. Un poco como arrojar al espectador al pozo en el que cae Alicia y lograr el punto de aceptación en ellos. Es decir: entiendo que estoy en una realidad diferente, con reglas y lógicas propias, y las acepto porque es un viaje fantástico, porque es entretenido y aunque sea diferente, resuena con mi existencia. Respondiendo a la pregunta, podríamos decir entonces, que nos proponemos llevarnos de viaje a los espectadores y mostrarles, cuáles guías turísticos, otras realidades, otros planetas. Para después volver y entender que también nosotros vivimos en un mundo extraño.

Perplejo tiene funciones los viernes y sábados a las 21, en el Centro Cultural San Martín, Paraná 310. Las entradas pueden adquirirse personalmente en las boleterías o de manera on line en entradasba.buenosaires.gob.ar. La obra contiene escenas de desnudez.

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