Nuestra critica invitada, Melisa Cuitiño, acerca una mirada sobre esta obra que, hoy más que nunca, parece adelantada a los tiempos que vivimos. La reina de la soja se presenta en la sala La Gloria Teatral.
Texto: Melisa Cuitiño. Fotos: Gentileza prensa.
«Cuando la catástrofe es inminente,
no nos queda otra que seguir bailando«

Me puse a escribir por encargo, por encargo de una actriz que me dijo “veni a ver mi obra, y si se puede hacer una nota, hacela”. Y acá estamos, en medio del baile. Pues bailemos. Argentina es algo así como un gran baile nacional, una milonga ácida supeditada a los fracasos de una época. Y es que toda la obra transmite eso. En un país como el nuestro, cargado de cambalaches varios, no podía ser de otra manera, el teatro habla por sí mismo, y una actriz que lo hace real. El campo y sus berretines se camuflan en una canción de Babasónicos. Una sonrisa cargada de espanto se posa en medio del escenario para saludar a mano alzada. Es un saludo incómodo, duro, enorme y eterno.
Si se me permite la intromisión, podría rebautizar la obra y llamarla, Las reinas del Fracaso de un Modelo de País, o Las Reinas del Modelo de Reproducción Económica o la sonrisa falsa.
La obra es contundente, reflexiva, testimonial, es un archivo de investigación social
basada en la crisis del campo y la Ley 125 del 2008. La puesta en escena es minimalista en cuanto a objetos, pero repleta de símbolos, refleja los pormenores de una época y la dificultad y el esfuerzo de permanecer en pie arriba de unos tacos de pasarela. Los personajes de reinas que transitan la obra son diversos: la reina del zapallo, la del limón, la del maíz, pero fue particularmente “La reina de la soja”, la que marcó una época y te lo cuenta sin tapujos, sin vueltas. Valeria Re es una actriz que organiza su testimonio fiel a sus vivencias de niña pueblerina, específicamente de la localidad de Arequito, lugar del que también es oriunda Soledad Pastorutti, la Sole, tal como se encarga de recordarnos en varias partes de su discurso, de pie en la sala de Almagro llamada La Gloria Teatral.
La verdadera gloria es esta: la puesta en escena de algo tan real como la vida misma. Esa es su gloria, la de Valeria, presentar en escena un trabajo enorme para hablar de su verdad, de su historia de vida. El trasfondo de la escena, tanto en la vida como en el teatro, es un decorado de imágenes que arden, representa el tras bambalinas de una chica que se arregla para lucir bonita y acorde a las reglas del sistema. Se plancha el pelo para salir a escena, para gustar, para encajar y llevar su corona bien en alto con el brillo – y el sudor de su frente. Ser reina y haber nacido en los 90 es sinónimo de televisor en el living comedor, del modelo de belleza hegemónico de las revistas, y también de la opresión, porque las niñas no tienen nada que ver ni con el vino ni con el whisky. Una niña que recopila información sobre cómo debe comportarse en la mesa, de qué hablar y de qué no. Ceremonia y protocolo en el cuaderno de una niña de 8. Pienso en todo lo que la obra me resonó sobre mi propia infancia, yo que fui reina de la nada pero sentí algo de lo que la actriz sintió de esa época.

Voy mascullando las palabras que darán forma a mi crítica mientras espero que venga el 160, o al revés. Mientras espero el 160 las palabras brotan en mi cabeza para ser plasmadas luego en un archivo word. Vi el detrás de escena de una sonrisa forzada, de un cetro pesado y sostenido como bebé en brazos, de una corona brillante de espinas causante de las heridas de una pasarela de vida. Sus tacos firmes y sufrientes, plagados de veneno. Otro título que se me ocurre es Las Reinas de los Venenos de un Modelo en Crisis. Es ese del envenenamiento al que ella se refiere, donde todo se seca: la tierra, los árboles, el agua. Es esta la obra de una actriz en escena dando su testimonio, una actriz en escena que habla sobre lo que la Argentina es, transforma el dolor en acto psicomágico y la vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser. Vayan a verla.
La reina de la soja. Función: domingo 26 de noviembre a las 21 en La Gloria Teatral, Yatay 890. Entradas en http://www.lagloriateatral.com/
