«La versión infinita», escrita y dirigida por María Paula del Olmo, Daniela Contreras Bocic y Carolina Sturla, forma parte de una trilogía donde el foco está en problematizar la idea de tiempo y espacio. La obra se presenta en la sala Beckett.
Texto: Sandra Commisso. Fotos: gentileza prensa.
El trabajo en equipo puede resultar tan enriquecedor como inquietante. Pero para María Paula del Olmo, Daniela Contreras Bocic y Carolina Sturla, es un estímulo más para la creación. Las autoras y directoras presentan La versión infinita en el Beckett Teatro La pieza es la primera parte de una trilogía de obras escritas y producidas por Trama Infinita en la que las artistas buscan problematizar la idea de realidad y subvertir la percepción única del tiempo y del espacio. La obra abre una puerta para imaginar otros mundos posibles, realidades diferentes. La protagonista de la trama, Lilian sueña con ser una astronauta que pone un pie sobre la luna, pero trabaja en una oficina de venta de seguros. Es una empleada ejemplar, hasta que recibe un llamado telefónico de una voz idéntica a la de ella misma y en ese preciso momento toda su existencia se ve conmovida. ¿Es posible que algo de ella exista por fuera de su cuerpo? ¿pueden haber otras versiones de ella misma? son algunas de las preguntas que surgen de este trabajo que revaloriza la exploración colectiva.
-¿Cuál es el planteo de La versión Infinita?
–Maria Paula: La obra propone la idea de un mundo distinto en donde la individualidad no es el único camino, sino que aparece lo múltiple como una posibilidad. En la obra, Lilian recibe una llamada de otra versión de ella misma, en un mundo paralelo, y esto la lleva a romper con la rutina. Es un llamado para que ella se vuelva protagonista de su vida. Y la obra habla también de esto. Cuando somos niños el mundo parece infinito y a medida que crecemos nuestras tareas se vuelven más concretas y cercanas, todo se achica: de la casa al trabajo, del trabajo a la casa. “La Versión Infinita” propone que volvamos a maravillarnos con la infinidad de la galaxia o lo imponente de la naturaleza… ¿Qué pasa si volvemos a soñar con lo imposible? ¿Si las posibilidades son infinitas, entonces por qué no jugárselo todo? Personalmente, la obra me conmueve desde lo más profundo y me conecta con un deseo lúdico de exploración del mundo. Espero que los espectadores puedan vincularse con esto también.

-¿Qué significa Trama Infinita y cómo fue el proceso de escritura y dirección de a tres?
–Carolina: Elegimos llamarnos Trama Infinita una vez que habíamos terminado de escribir esta primera obra que estamos por estrenar. Tomamos el “infinita” del título porque proyectamos un recorrido creativo juntas que va a ser duradero. Y “trama” en el doble sentido de armar tejido colectivo y el de construir historias ficcionales. El proceso de creación de a tres fue súper enriquecedor y, a la vez, implicó un diálogo permanente para llegar a consensos y apropiarse de lo que la otra proponía. Son tres miradas distintas que se tienen que amalgamar para generar una historia única. La versión infinita, es una obra compleja de poner en escena, hacerlo en equipo fue clave.
-¿Cómo se proyectan como grupo creativo?
–Daniela: nos convocó María Paula del Olmo, a propósito de una idea de trabajar en conjunto, previo a la pandemia entre ambos países (Chile y Argentina) que ella tenía y quedó pendiente. Y dado el contexto de ese 2020, que promovió el trabajo remoto y nuevas formas de abordaje en la creación, decidió reunirnos a las tres. En ese momento no existía la idea de hacer una trilogía, ni teníamos una metodología específica de cómo trabajar. Nuestro desarrollo ha sido muy orgánico, y en esa misma línea es que nos proyectamos. Por un lado, continuar el mayor tiempo posible con las funciones de “La Versión Infinita”, que es un proyecto muy grande y arriesgado, para luego dar curso a las otras dos obras en sus procesos creativos totales. La segunda parte de la trilogía se llama “Anacronía de un recuerdo” y fue escrita en el contexto de Iberescena invitadas por Ciclo Incierto, del Espacio TBK. La tercera obra aún no está escrita, pero hay imágenes que tenemos de ella. Pensamos sobre todo en la importancia de divertirse durante el proceso, y crear en conjunto un lenguaje que sea a la vez complejo e inspirador, para eso hay que entenderse muy bien artísticamente, así como sentirse parte de una energía donde los bordes de cada escritura se difuminen para convertirse en algo nuevo. Creer que eso nuevo puede ocurrir.

-Tanto Paula como Carolina son creadoras de la Feria de Dramaturgias Fedras, ¿en qué medida la literatura influencia sus trabajos?
–María Paula: Creamos la Feria de Dramaturgias porque creemos en la potencia de un buen texto dramático para la construcción de una obra de teatro y gracias a La Feria estamos siempre leyendo nuevas dramaturgias. Nos interesa este eslabón que creemos que a veces queda en segundo plano: el del trabajo del dramaturgo/a. Por eso cuando nos reunimos y creamos el colectivo Trama Infinita, lo hicimos con el fin de generar una investigación dramatúrgica, de hacer un ejercicio que nos permitiera descubrir una nueva forma de crear y al mismo tiempo producir una textualidad distinta a la que podríamos generar de manera individual. Es una búsqueda intelectual que, sin darnos cuenta, también nos llevó a encontrar nuevas formas de producción en conjunto. Algo que también pasa con la Feria, en donde somos dos para todo. En Trama Infinita abrimos y somos tres, tres para todo, lo que hace aún más interesante la instancia de creación.
-¿Cuáles fueron los disparadores de esta obra?
–Carolina: Empezamos compartiendo algunas imágenes: fotogramas de películas, fotografías y pinturas que cada una propuso y, entre todas fuimos eligiendo las que nos resonaban para indagar como punto de partida. A eso se sumaron varias charlas en relación a querer encontrar una estructura que fuera como un rompecabezas, algo caótico que va encontrando su orden. En este sentido los guiones de Charlie Kaufman son una referencia para nosotras. El proceso de escritura fue largo, casi dos años, en el que escribimos mucho pero también tuvimos largas charlas en las que compartimos nuestras inquietudes. En lo personal, desde chica la posibilidad de que existan universos paralelos me genera cierta fascinación, que cada vez que hacemos una elección se abren varios caminos y que esas potenciales realidades pueden coexistir. Que hayamos encontrado la forma de desplegar eso que es un poco conceptual en una historia, me genera mucha ilusión y ganas de compartirlo.

-¿Qué les gustaría que el espectador experimente al ver la obra?
–Daniela: Nos gustaría que experimenten un poco de vértigo. Ese vértigo que se siente cuando estás a punto de tomar una decisión que va a cambiar tu vida, pero de una manera para nada convencional. La versión infinita tiene una escritura que definiríamos es a la vez nostálgica y delirante, y por eso nos encantaría poder transmitir ese absurdo mundo en el que vive Lilian, la protagonista, cuya vida carece de sentido, y a la vez inspirar emoción. Si bien todo parece estar fuera de lugar en la historia de la protagonista, es precisamente esa falla, la que mueve hacia adelante su vida. Creo que una obra que tiene música, audiovisuales, coreografías y canciones permite a los espectadores entrar en una dimensión distinta de la típica experiencia teatral. Nos interesa sobre todo que sea una obra emotiva, que si bien está escrita con mucha dedicación en los detalles y complejidad dramática, invite al público a viajar con esta mujer a otras realidades posibles.
La versión infinita. Los domingos a las 19 en Beckett Teatro, Guardia Vieja 3556.
