Entrevistas

Roberto Peloni: «Quise captar la esencia, el humor y el alma de Quinquela Martín»

El actor protagoniza «Benito de La Boca», un musical que se realiza en el Teatro de la Ribera, donado por el propio artista en la década del 70.

Por Diego Jemio. Fotos: Carlos Furman.

La vida de Benito Quinquela Martín contiene multitudes. Hay muchos “Benitos” que caben en un solo hombre. Está el niño carbonero, que fue adoptado por una familia italiana. El estudiante curioso de arte. El artista consagrado. El creador de “Caminito”, quizás el punto más fotografiado del país. El benefactor de La Boca, el que le puso colores y reinventó el barrio. El creador de “La orden del tornillo”. Todos esos personaje conviven en Benito de La Boca, el musical sobre su vida que se puede ver en el Teatro de la Ribera.

El espacio no podía ser otro. El teatro está hecho sobre terrenos que donó el propio artista y adentro de la sala hay seis murales del propio Benito. Roberto Peloni protagoniza el espectáculo, que reúne a más de 20 artistas en escena, con idea original y dirección general de Lizzie Waisse. El actor cuenta los aspectos que descubrió del artista y los desafíos de interpretar un musical en el barrio que lo vio crecer.

Llevan dos meses de funciones. ¿Qué descubriste de Quinquela Martín al encontrarte con el material?
-Es un espectáculo con muchas complejidades. Por ejemplo, retratar la vida en su propio terreno y en el teatro que él mismo donó. Sabíamos que muchos espectadores iban a ser del barrio y que quizás algunos lo conocieron, así que también teníamos que lograr un personaje que lo representara bien. Aprendí mucho de su obra y de su vida, a partir de leer su autobiografía y de algunas pequeñas entrevistas que hay por ahí. Quise captar la esencia, el humor y el alma de Quinquela Martín. Me encontré con un tipo particular. Su tarea como filántropo me terminó de atrapar y comencé a tomarle cariño. Es un personaje muy querido.

Tu personaje oscila entre un hombre de a pie, pero que también tiene una extraordinaria fuerza. ¿Cómo fue balancear esa dualidad?
-Fue la primera dificultad. Cuando veía imágenes, me aparecía una persona sencilla; alguien que podía no hacerse problemas por nada. Pero detrás de eso se escondía una fuerza increíble de alguien que fue punta de lanza en muchos sentidos. Por momentos es un héroe, pero no andaba por la vida como un héroe. El desafío fue contar a ese Benito, a partir del relato de la gente. Y tratar de representar el barrio a partir del recuerdo que dejó en su vida.

Hay algo que me llamó la atención al ver la obra: casi no se menciona a “Caminito”. Y él fue el creador.
-Se menciona al comienzo. Pero sí está ese mensaje suyo de darle color a La Boca en sus cuadros. Eso termina transformando a un barrio que toma el color que él propone.

¿Qué camino imaginás para la obra? Lo pregunto porque se da en un teatro especial, que tiene los murales de Quinquela y en “su” barrio. Da la impresión que sacarla de este contexto implicaría perder algo.
-Puedo imaginarla en otro espacio. Quizás reproduciendo la gira que hizo el propio Benito. Pero tenés razón: el teatro es muy particular, con seis murales de él. El espacio es como una suerte de Disneyworld de Benito. El contexto aporta y las calles que nombramos en la obra son las que rodean al teatro. Es un espectáculo que quizás sea residente en el barrio, tomando a este teatro como su base. Sin dudas, hacerlo en La Boca hace que la experiencia sea más completa.

«Benito de La Boca» se puede ver los jueves y viernes, a las 14.30, y los sábados y domingos, a las 16, en el Teatro de la Ribera (Avenida Don Pedro de Mendoza 1821, La Boca).

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