En «Limbótica» el cuerpo de la intérprete pierde sus bordes en la oscuridad, escurriéndose en un movimiento constante del que resurge en formas insólitas. El flamenco no es la causa, sino la consecuencia: una pulsión que late desde adentro para armarse y desarmarse en la inmensidad de la noche. Se presenta en febrero en Espacio Callejón.
Texto: Redacción Todo Teatro. Fotos: gentileza prensa.
El 8 de febrero estrena Limbótica una creación de la intérprete Verónica Marcovsky junto a la dirección escénica de Tamara Mesri. Con una sólida trayectoria en el flamenco, Verónica convocó a Tamara para potenciar una exploración multidisciplinaria. El resultado es un cruce entre la danza contemporánea, el teatro de objetos y la fotografía, apelando a los sentidos a través de una narrativa con fuerte arraigo visual. «Limbótica surge de la búsqueda de un movimiento singular que fusione el flamenco con los sentimientos que me produce el insomnio y mi propia manera de moverme. Buscar un lenguaje propio partiendo de la idea de ese no lugar que existe entre la conciencia y el sueño», asegura Marcovsky.
La obra transcurre en ese limbo de la noche cuando el insomnio acecha, el sueño no llega y la vigilia es un frágil telón de fondo donde se proyecta el inconsciente. En Limbótica el cuerpo pierde sus límites a la hora del insomnio y se escurre en nuevas formas, al ritmo de una multiplicidad de pulsiones que confluyen en un mismo ser. «En términos escénicos, Limbótica es evidentemente el cruce de los lenguajes que hemos desarrollado en nuestros recorridos artísticos: Tamara viene de la danza contemporánea, el teatro, los objetos y la fotografía y yo del flamenco, soy bailaora y también escritora. Todo esto aparece sin que ninguna expresión se imponga sobre otra, sino que se van develando en el transcurso de la obra. La puesta de luces, la música y el diseño sonoro, así como el vestuario y la escenografía son claves en el entramado de la experiencia Limbótica. Desde otra perspectiva, la obra impacta como aquello que antecede al lenguaje, tiene algo animal, gutural, un cuerpo que se va armando hacia el lenguaje, algún lenguaje», detalla Verónica.
Bailaora, docente y escritora, Marcovsky creó La Peña del Castillo por donde pasaron grandes artistas del flamenco local e internacional. Ha hecho numerosas colaboraciones para proyectos como intérprete, coreógrafa y para grabaciones de discos y videoclips. Además, fundó el Club Flamenco: un espacio donde confluyen la divulgación, la formación presencial y online, el entretenimiento y los viajes de estudio. «Limbótica es una obra muy visual, intrigante, con fuerte carga onírica. No revela una historia ni busca cerrar sentido, sino que invita al público a meterse en este viaje que apela a la sensibilidad antes que a la razón. Limbótica me deja desnuda, es una obra a la que le dediqué mucho tiempo de investigación, la cocinamos a fuego lento con Tamara. Su mirada fue crucial para ayudarme a soltar lo conocido, lo aprendido, a confiar en todo lo que fue apareciendo, con libertad y honestidad. Limbótica es una descarga de adrenalina y emoción desde lo más íntimo de mi ser», concluye.
Limbótica se presentará en Espacio Callejón, Humahuaca 3759, los domingos 8, 15, 22 de febrero a las 20.30 horas. Localidades disponibles en Alternativa.
