Entrevistas

Pibitxs del río: El Bermejo, la pandemia y la decisión de saltar pese a todo

Delfina Colombo protagonia la obra de Fabián Díaz, con dirección de Iván Moschner. El espectáculo recupera una historia real de un hombre que decide cruzar el Bermejo para ver a su mujer y su hija.

Texto: Diego Jemio. Fotos: Gentileza prensa

Un río que separa dos provincias. No cualquier río. El Bermejo, con fama de indomable, con voracidad para tragarse todo. De un lado, un hombre, que en realidad es un pibe. Del otro, su novia junto a la hija de ambos. Una pandemia que los separa, un estado que prohibe el encuentro y la desesperación que crece minuto a minuto.

De esos elementos está hecha Pibitxs del río, de Fabián Díaz y con dirección de Iván Moschner. Delfina Colombo le da vida a Javi, el pibe que salta al encuentro de La Yani y la Lupe. La actriz cuenta cómo construyó su personaje, la recreación del cosmos litoraleño y los recuerdos de la peste, que parecen lejanos pero todavía viven en nosotros.

Fabián es chaqueño e Iván nació en Misiones. ¿Cómo fueron esas charlas sobre la cosmovisión litoraleña, tan presente en toda la obra?
-Iván es muy meticuloso con el “mapa”, el territorio. Y lo digo literalmente: marcamos el territorio. Él me decía: “Acá vas a pisar tierra, acá está el río, más allá está el Paraguay. Acá es la frontera y allá hay un puente. Esto es Formosa”. Como si tuviésemos una brújula en la mano. También me mencionó la casita de ladrillo, el hospital, la gente desesperada… En fin, ver el recorrido del río Bermejo.

Después, está la tonada. Tu personaje habla como litoraleño.
-Claro, la invitación a la tonada, que dista mucho de la mía en la vida cotidiana. Durante los ensayos, él no me decía: “Mirá, la tonada chaqueña es así”. Me permitió un margen de juego porque no soy chaqueña ni soy un varón. Lo abordamos desde el juego.

Respecto a esto que decís: «No soy chaqueña ni soy un varón”. Desde el título y el uso de la “x”, hay un juego evidente con las identidades. ¿Qué buscaron expresar en relación a esas identidades en un contexto geográfico que quizás no está tan atravesado por estas discusiones como ocurre en los centros urbanos?
-Justo el otro día nos preguntábamos eso porque surgen cosas para preguntarle al material. ¿Qué le pasa a Javi con la x? ¿Acaso no es una preocupación más citadina? ¿Cómo le rebota a él la x? Son preguntas que tenemos bastante abiertas todavía. Quizá le llegó por la radio y lo repite o por Instagram. Él elige decirla de forma muy pronunciada.

Eso en cuanto al lenguaje, pero también está lo corporal.
-Claro, yo soy una mujer y hago de Javi que es un varón. Pero, a su vez, tampoco disimulo mi figura de mujer. No me pongo una venda ni aprieto las tetas. Bueno, en ese sentido jugamos, justamente nos permitimos ahí abordar la x. Es ese ir hacia un lado y hacia el otro. Estar en uno y en otro. Ser un poco persona y un poco pez. Ser un poco él y un La Yani.

El límite de las identidades pero también de las provincias, del río…
-Claro, la x en ese sentido: un permiso limítrofe, del borde de esto y también de lo otro. Es una obra que tiene mucho que ver con los límites. Ahí está el Bermejo limitando esos dos territorios.

El material es de 2020, con la pandemia ahí a flor de piel. ¿Qué fueron reflexionando sobre lo que nos pasó en esa época a partir de hacer la obra?
-Lo tuvimos muy presente a la hora de hacerla. Una de las escena refleja el encuentro con el estado propiamente dicho. El hace intentos y suplica para ver a su mujer e hija y aún así no le permiten ingresar. Fue revivir esa época a través de esta obra.

La obra Pibitxs del río se puede ver los jueves, a las 21, en el teatro El Grito (Costa Rica 5459). Entradas a través de Alternativa Teatral o en la boletería del teatro.

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