Detrás de escena

Miriam Odorico, la actriz que maratonea dos obras seguidas en la misma noche

En una performance increíble, cada viernes en Timbre 4, la intérprete protagoniza el unipersonal «Una» y media hora después, se pone en la piel de uno de los personajes de «La omisión de la familia Coleman», En ambas, se luce.

Texto: Sandra Commisso. Fotos: gentileza prensa.

Ver dos obras por día, menos si suceden en continuado y en la misma sala, no es lo más recomendable pero puede resultar divertido, una vez cada tanto. Ahora, actuar en dos obras, con media hora de diferencia entre una y otra, no es para cualquiera. Sin embargo, hay una actriz que lo hace y sale más que airosa del desafío: Miriam Odorico.

Eso sucede cada viernes, en Timbre 4, un teatro que para Miriam tiene mucho de familiar ya que formó parte de las primeras obras de Claudio Tolcachir como La omisión de la familia Coleman, interpretando a Meme, uno de sus personajes centrales, en su estreno en 2005. Esa pieza precisamente está cumpliendo nada menos que 20 temporadas y la celebración es con su reestreno a la sala que la vio nacer, en el barrio de Boedo.

Pero eso no es todo. Previamente a salir al escenario junto a sus compañeros de elenco Fernando Sala, Cristina Maresca, Jorge Castaño, José Frezzini, Inda Lavalle, Gonzalo Ruiz y Natalia Villar, a hacer este clásico, Miriam se luce en Una, el unipersonal basado en la novela Uno, ninguno y cien mil de Luigi Pirandello, cuya adaptación y dirección son de Giampaolo Samá.

Si ver la transformación de alguien en escena es una de las experiencias más apasionantes que ofrece el teatro, verlo multiplicado y, con talento, resulta una auténtica aventura. En Una, apenas con una silla y una iluminación que juega muy bien su rol, Miriam lleva al espectador a una reflexión sobre la identidad y la existencia humana en la que se sucede el drama, el humor, el sarcasmo y la ternura. Y lo hace prestándole el cuerpo y la voz a varios personajes, siempre desde la silla, apenas en esos centímetros cuadrados en medio de la amplitud del escenario, dialogando con fantasmas, con los espectadores y con ella misma.

El director, además marido de la actriz, confiesa que el unipersonal lo había escrito en primera instancia que ser interpretado por él mismo ya que, en el original, el protagonista es masculino. Fue un proceso que llevó varios años y algunos otros proyectos en el medio hasta que fue la misma Odorico quien se ofreció, insistentemente, a llevar a escena la obra. Así fue como Samá le dio el giro necesario para que el personaje central fuera femenino y ocurrió la magia. Miriam deslumbra con pequeños gestos, con sutilezas, con entonaciones dichas de la manera justa para que el público se embarque en el viaje imaginario fluidamente a la par de ella.

Una hora y diez más tarde, mientras se prepara la escenografía para La omisión de la familia Coleman, Miriam tiene media hora de tiempo para colgar a sus personajes pirandellianos en el camarín y tomar lo que le corresponde a Meme y salir nuevamente, esta vez con un grupo numeroso, a hacer lo suyo en el escenario.

El personaje de Meme en la obra de Tolcachir, no es cualquiera, es una madre muy especial a quien es posible querer y detestar con la misma intensidad a lo largo de las escenas. Es tan imprevisible que puede generar ternura, estupor y temor en dosis iguales. Pareciera hecho tan a la medida de Miriam que cuesta imaginarlo en otra actriz.

Al interpretarla desde hace casi veinte años, seguramente Miriam conoce de memoria a Meme. Pero sus intervenciones, lejos de hacerlas de taquito y quedarse en la comodidad de lo transitado largamente por oficio, tienen la frescura de alguien que descubre en cada función algo nuevo de esa criatura a la que ama.

Con varias décadas dedicadas a la actuación, Miriam no es una cara famosa pero es de esas actrices a quienes recurren productores y directores cuando necesitan cubrir con efectividad un rol sabiendo que no habrá margen para fallar. Lo hizo en cine, en televisión y, sobre todo en teatro, donde se la puede apreciar en toda su dimensión. Los que la ven por primera vez, descubren una joya escondida. Los que ya la vimos muchas veces, volvemos a buscar su magia, en este caso, por partida doble.

Una, escrito y dirigido por Giampolo Samá, interpretado por Miriam Odorico tiene funciones los viernes a las 20 en Timbre 4, México 3554. Entradas por Alternativa Teatral.

La omisión de la familia Coleman, de Claudio Tolcachir, los viernes a las 21.45 en Timbre 4, México 3554, Entradas por Alternativa Teatral.

Deja un comentario